Luego de analizar en profundo el tema llegué a
una conclusión: Las personas somos diferentes, cada una actúa como es; en mi
caso sostuve la idea de ponerme un objetivo y cumplirlo, soy fiel a que “mientras
más lo pensás mas te esforzás por conseguirlo”. Tras pasar un tiempo tratando
de encontrar, a lo que la jerga popular llama “media naranja”, no pude hacer
que mi objetivo se cumpla. Esto me estaba volviendo loco, eran tantas las
ansias, la emoción y las expectativas de poder disfrutar mis buenos y malos
momentos acompañado que se volvía insoportable la cuestión. Mi remedio fue
olvidarme por completo de esa osadía.
No sé cómo pasó, ni dónde, ni cuándo y
mucho menos tengo un por qué a todo lo que me sucedió después. Mientras dormía
pude visualizar a esa mujer que tanto había pensado, con sus cabellos dorado,
si piernas altas y brillantes, sus ojos miel y sus manos delicadas que parecían
las de una muñeca a punto de estrenarse. En su rostro se podía apreciar su ángel,
su carisma y la simpleza que tiene una persona del interior; cálida, carnal, y
mucho amor para dar. El punto fue que esa mujer era mucho más grande que yo en
ese momento. No podía encontrar la razón
por la que pasaba tal cosa. Ese día desperté con lágrimas en los ojos con una
sensación de felicidad y descontento a la vez, lo primero, por haberla visto
casi tan real, y lo segundo porque solo fue un sueño.
Mi alegría fue desapareciendo lentamente
mientras pasaba el tiempo; ni la encontraba, ni siquiera la podía soñar
nuevamente. Así fue que decidí resignarme al amor que tanto había pensado y
proyectado, para poder disfrutar de lo que llenaba mi vida: mi trabajo y mi
familia, por la cual había apostado sin importar mí pasado con aquel amor que
había soñado alguna vez.
Hoy estoy acostado mirando a la mujer con
la que me casé, tuve hijos y vengo teniendo una vida llena de sorpresas y
alegrías. Hoy me di cuenta que aquella frase que escuché hace un tiempo atrás
no era solo una teoría, sino que es la verdad, por algo mis mayores me lo
decían. Hoy me di cuenta que buscando al amor nunca podrás encontrarlo ni mucho
menos disfrutarlo. Hoy me di cuenta que aquella mujer de mis sueños duerme
todos los días junto a mi lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario